Salirse de lo convencional es fácil, pero ¿y acertar? Cuando
buscamos un estilismo distinto, uno que nos haga sentir especiales ese día, es cuando tratamos de arriesgar. Yo suelo apostar por looks donde haya una prenda protagonista y el resto sean simples acompañantes. En este caso, la elegida ha sido la
falda plisada. Pero no una cualquiera, sino
una midi y en color oro. El efecto metalizado es una tendencia que nos ha acompañado todo esta temporada invernal. Lo vimos sobre la pasarela de la mano de
Valentino o
Lanvin, con sus maravillosos trajes en lamé, los pantalones con acabado en metal o los accesorios con brillantes.
Eso sí, si no somos tan arriesgadas, también existen otras opciones donde
el metalizado es más sutil. O bien, podemos elegir
piezas más sencillas y acompañarlas de los accesorios clave. Por ejemplo, unos calcetines llamativos o unos botines con incrustaciones en metal.
Para este
#ootd he escogido varios clásicos y otros que son tendencia. Las
converse blancas, para seguir en la línea de las deportivas
white,
la bomber, en color negro, para huir de la típica verde... y el toque
classy (con el que me tengo que hacer en ya...) el pañuelo negro de
Yves Saint Laurent. (En
este outfit lo combiné con
jeans y top de cuadros. ¡Combina a la perfección tanto con jeans como con falda!) Se trata de un estilismo ideal para un fin de semana donde sacarle partido tanto al día como a la noche. Apuesta por un maquillaje de ojos marcado en negro y unos labios nude.